sábado, 10 de octubre de 2009

"EL ARCHE"

EL ARCHEUS O ARCHE DE LOS GRIEGOS.

SAMAEL AUN WEOR.

Introducción:

Hermanos gnósticos: vamos ahora a estudiar lo relacionado con el ser humano.

Hace algún tiempo, en el Tibet Oriental, dentro del Monasterio del Dalai Lama, hube de "hacer cola" -con algunos monjes- con el propósito de entrevistarme, personalmente, con el Citado Maestro. Habían muchos monjes que querían platicar con el Dalai. Obviamente, debería yo tener paciencia: y, ciertamente, procedí así. Más en verdad les digo, hermanos, que no fue necesario aguardar mucho tiempo: el Dalai me llamó aparte, y claro, me atendió primero -quiero referirme en forma enfática, no al actual Dalai Lama que está refugiado en el Norte de la India, sino a su antecesor, el décimo segundo-.

Claro, no está de más decirles que algunos monjes "cuchicheaban" entre sí, diciendo: "Nosotros también somos hombres, ¿y cómo es posible que a éste se le conceda el paso, primero que a nosotros?". Yo alcancé a percibir sus palabras -y el Dalai también- comentando le dije a él: "estos mojes creen que son hombres, pero tú sabes muy bien que hombres solamente son los Budas". Sonriendo, el Dalai me dijo: "Si, eso es cierto, pero hay que callar, no debemos decirles nada..." Dentro del patio del monasterio, platicamos muchas cosas importantes -con aquél gran Maestro-. Han pasado muchos años -desde aquella época- y ahora aquí, con ustedes, no puedo menos que recordar aquél evento.

"Hombre", es una palabra bastante grave... Me viene a la memoria el caso de aquel Diógenes -de la antigua Grecia- que anduvo con una lámpara encendida, al mediodía, por las calles de Atenas, buscando a un hombre y no lo encontró. Entró en las casas de los mejores filósofos - no le halló-; visitó a los grandes científicos -no halló al hombre-; a las eminencias, a los políticos, etc. y por ninguna parte encontró al hombre... "¿Qué buscas, Diógenes?" -le interrogaban- y él respondía: "¡Busco a un hombre!" "Pero si las calles de Atenas están llenas de hombres, entonces, ¿qué es lo que buscas?" Y Diógenes respondía: "Esos no son hombres, esos son bestias: comen, duermen, viven como las bestias" -ciertamente, Diógenes no halló a un hombre en toda Atenas-.

Ahora conviene que pensemos un momento, los aquí presentes: ¿existe realmente el hombre?, ¿están ustedes seguros de haber llegado al estado humano?, ¿se sienten hombres? -son interrogantes enigmáticas, difíciles-, ¿o somos acaso, nosotros más sabios que Diógenes Laercia, el insigne orador, filósofo de la antigua Grecia?. En nombre de la verdad debemos decir que sí hay hombres sobre la faz de la Tierra, pero se pueden contar con los dedos de las manos. Yo conozco a un grupo de hombres -se trata de un Círculo Esotérico, Divinal-; son ellos, todos inmortales. Entre ellos, conozco a dos damas de raza blanca, céltica; se mantienen jóvenes y llenas de extraordinaria belleza. Su edad es indescifrable, cada uno de ellos tiene edades que pasan de los mil, dos mil o tres mil años atrás. Son hombres -yo los conozco, y doy testimonio de ello, aquí ante ustedes-, hombres con cuerpos de carne y hueso, hombres en el sentido más completo de la palabra.

Conozco al Conde San Germán; aquél hombre sabe transmutar el plomo en oro, y vivificando el carbón, puede crear diamantes de la mejor calidad. El Conde San Germán es bien conocido en toda la historia del mundo; su nombre sagrado nos recuerda al Egipto de los Faraones. Obviamente, San Germán actuó durante los siglos XV, XVI, XVII, y XVIII -en Europa- y todavía hasta en el siglo XIX. Yo le conozco. Acercándose el siglo veinte, desapareció de Europa y fue a dar a los Himalayas. Regresó a Europa en el año 1939, precisamente cuando se desataba la segunda guerra mundial. Yo le conozco, me entrevisté con él personalmente en una trinchera de Austria. "Hoy -me dijo- debemos trabajar de abajo hacia arriba; antes trabajábamos de arriba hacia abajo". ¡Así es!- Regresó el gran Maestro al Tibet Oriental; allí está, allí vive, dentro de un Monasterio secreto, y regresará a Europa otra vez en año 1999. Es un hombre y tiene que regresar en esa época, porque escrito está que en tal año, habrá un acontecimiento extraordinario. Es obvio que en 1999, habrá un gran eclipse y éste traerá consecuencias tremendas. Asegura Nostradamus -el gran Astrólogo- que "Hercóbulus", aquel gigante del espacio, seis veces más grande que Júpiter, atravesará por un ángulo de nuestro Sistema Solar, en el año 1999. Pone gran énfasis Nostradamus, para decir que "entonces la Tierra será sacada de su órbita" y que "habrá una gran obscuridad"; que "Hercóbulus será visto a pleno mediodía", que "parecerá un segundo sol, eclipsando a éste Sol que nos alumbra y nos da vida" -así dice Nostradamus-. Obviamente, "Hercóbulus" traerá la revolución total de los ejes de la Tierra: los polos se convertirán en Ecuador y el Ecuador se convertirá en Polos. Cuando eso sea, el fuego -anunciado por todos los profetas desde los antiguos tiempos- se difundirá por doquiera, desde las regiones del Septentrión, y el agua cambiará de lecho. Entonces, estos continentes desaparecerán entre el fondo de los océanos.

Todos ustedes tienen aquí, sobre la faz de la Tierra, sobre la epidermis de este mundo, muy bonitos edificios, suntuosas residencias, aviones ultra -sónicos, submarinos atómicos, veloces barcos que cruzan los océanos, etc., pero en verdad les digo, hermanos, que de nada les sirve a ustedes eso que tienen, porque todo desaparecerá con la gran catástrofe y de "Babilonia la Grande, la madre de todas las fornicaciones y abominaciones de la Tierra", no quedará piedra sobre piedra...

San Germán -antes de despedirse de sus amigos, en el siglo pasado- dijo: "Me voy para Londres, a perfeccionar mi invento -se refería, en aquella época, a los Barcos de Vapor y a los Ferrocarriles-. Y dijo también: "Las estaciones cambiarán; especialmente la primavera y el verano, serán las primeras que habrán de pasar por algunas transformaciones". Y estamos viéndolo: los climas se están alterando, la Tierra -en este momento- está en una gran agonía y eso nadie lo puede negar. La humanidad de ha precipitado por el camino de la involución y de la degeneración, e incuestionablemente, está ya lo suficientemente madura para el KARMA FINAL.

San Germán ha venido acompañando a la humanidad desde hace mucho tiempo y volverá, para el punto crítico de 1999. Grandes acontecimientos se avecinan: habrán guerras por doquiera y revoluciones. En la década entrante verán ustedes sangre y aguardiente -revoluciones-.

Continuando hacia adelante, he de decirles -pues- que todavía el verdadero hombre no existe; los pocos hombres que hay sobre la faz de la Tierra -como el Conde San Germán, o Cagliostro, o Raimundo Lulio, o Nicolás Flamel forman un Círculo Esotérico aparte. ¿Qué es lo que existe entonces?. El "bípedo tricerebrado" o "tricentrado", equivocadamente llamado "hombre". Esto quiere decir que nosotros no hemos comprendido todavía al hombre. Es grave saber que todos los aquí presentes, creen que son hombres -y dentro del término "hombre" incluyo también, naturalmente, a las compañeras, a las mujeres-. Realmente, y aunque les duela a ustedes, tengo que ser un poco cruel: ustedes todavía no han alcanzado el estado del humano, son "humanoides intelectuales". En otros términos -y no se ofendan, por favor- "mamíferos racionales". Así cómo dentro de la crisálida se forma la mariposa, así también dentro del "humanoide" puede formarse el hombre. Más para que el hombre se forme, para que el hombre nazca dentro del "humanoide", tienen que desarrollarse -en cada "humanoide"- los gérmenes del hombre.

Federico Nietzche comete un error gravísimo, al hablarnos del Super-Hombre.- Dice en su obra, "Así hablaba Zaratustra": "Ha llegado la hora del Super -Hombre.- El hombre es para el Super -Hombre, lo que es el animal para el hombre: una dolorosa vergüenza, una carcajada, un sarcasmo, y nada más..." ¡Cuán equivocado estaba en esto Nietzche, hablándonos del Super-Hombre cuando todavía ni siquiera ha nacido el hombre!. Hitler siguió a Nietzche, a "la letra muerta"; la mística de la Alemania de entonces, era la de Nietzche. Por aquélla época, cualquier policía, cualquier soldado se sentía un Super-Hombre. Nietzche cometió un grave error, en hablar sobre el Super-Hombre y en esos términos. Tal mística, no hay duda que sirvió de fundamento para la segunda guerra mundial...

Este es el instante en que nosotros debemos ser analíticos y reflexionar profundamente. Si creemos que ya somos hombres, estamos muy equivocados. Para ser hombres, se necesita poseer un Cuerpo Astral, un Cuerpo Mental y un Cuerpo Causal -además del cuerpo físico-.

Cuando examinamos detenidamente al "humanoide", vemos que tiene un ASIENTO VITAL- un "Lingam Sarira", como dicen los Indostanes -que sirve de fundamento a la mecánica de la célula viva, más no posee los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser. Más allá del Cuerpo Físico y Vital, lo único que existe -dentro del "humanoide"- es la Esencia. Eso es lo más digno, lo más decente que poseemos dentro; pero la Esencia se encuentra enfrascada, embutida, embotellada entre los diversos "elementos" que constituyen el Ego, el "mi mismo", el "sí mismo", el "Yo". Si colocamos nosotros a un "humanoide" y a un hombre -frente a frente- se parecen por los rasgos fisionómicos, más obsérvese la conducta y veremos que son diferentes. Así, pues, es doloroso decir lo que estoy diciendo, pero es la verdad: no se confunda al "humanoide intelectual" con el hombre.

Dice -la Doctrina Secreta de Anahuac- que "los Dioses crearon a los hombres de madera" y que "después de haberlos creado, los fusionaron con la Divinidad". Más luego añade: "No todos los hombres logran fusionarse con la Divinidad" -y ésto es grave-.

Necesitamos crear un Cuerpo Astral, necesitamos crear un Cuerpo Mental y necesitamos crear el Cuerpo de la Voluntad Consciente. Uno sabe que tiene un Cuerpo Astral, cuando puede usarlo. Uno sabe que tiene manos, porque puede usarlas; uno sabe que tiene pies, porque puede caminar con ellos. Así también, uno sabe que tiene Cuerpo Astral, porque puede entrar y salir de su Cuerpo Físico a voluntad, para viajar a través del espacio infinito.

Uno sabe que tiene un Cuerpo Mental, porque puede también usarlo a voluntad, porque puede -con tal Cuerpo viajar en el Mundo de la Mente, transportarse a otros planetas del Sistema Solar o de la Galaxia, entrar en los Templos Sagrados del ENTENDIMIENTO UNIVERSAL y adquirir, por medio de ese Cuerpo, conocimientos trascendentales.

Uno sabe que tiene el Cuerpo de la Voluntad Consciente, porque entonces puede -con tal vehículo- vivir en el Mundo Causal. Obviamente, el hombre verdadero es el HOMBRE CAUSAL.

Cuando uno ha creado un Cuerpo Astral, cuando se ha dado el lujo de fabricar el Cuerpo de la Mente, cuando se ha dado el lujo de fabricar -para su uso personal- el Cuerpo de la Voluntad Consciente, entonces recibe, en su interior, los principios anímicos y espirituales y se convierte en hombre.

El hombre verdadero es el rey de la creación. Recordarán ustedes -hace algún tiempo- el gran acontecimiento de Nueva York: el famoso "apagón". Entonces todo Nueva York quedó en tinieblas por doquiera hubo innumerables desórdenes. Se investigó -con todos los sistemas técnicos actuales- para descubrir dónde estaba la causa del "apagón", más todo fue inútil: Nueva York quedó en tinieblas por una hora. Aviones de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, se lanzaron contra ciertas naves cósmicas que tuvieron a la vista -nada más que dos-. Una de ellas se marchó, a través del inalterable infinito; la otra se posó sobre una torre de control y vino el "apagón". "He ahí el talón de Aquiles de los Estados Unidos", declaraban los Generales del Estado Mayor; "basta quitarle a los Estados Unidos el poder eléctrico, y de nada sirven sus mejores armas..."

Un puñadito de hombres -tal vez tres o cuatro- tripulando una nave cósmica, sumergieron en tinieblas a los Estados Unidos de Norteamérica. Nada más que un puñadito de hombres -repito-. Se sacaron fotografías, está comprobado que fueron naves cósmicas las que irrumpieron en el cielo de los Estados Unidos. Fue entonces cuando se tomó en serio eso de las naves cósmicas ; fue cuando se creó, de verdad, un Departamento de Estado para investigar, pues, esa cuestión.

Así pues que, esos son los hombres. El hombre es el rey de la creación: tiene poder sobre el fuego, sobre los aires, sobre las aguas, sobre la tierra. Un grupo de hombres -tres o cuatro- dominaron los Estados Unidos, pero ¿cómo podrá alguien llamarse "hombre", si no tiene poder sobre el fuego, sobre los aires, sobre las aguas y sobre la tierra?. El hombre es rey, y si no es rey, no es hombre. "Más no todos los hombres -dice la Doctrina Secreta de Anahuac- logran fusionarse con la Divinidad..."

Hay que crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser -para convertirnos en hombres- y eso solamente es posible transmutando el Esperma en energía sexual; sólo mediante la transmutación sexual, es posible hacer tal creación.

La energía sexual es una fuerza sutilísima, poderosa; tiene su propio sistema de canales maravillosos. Cuando tal energía se sale de sus respectivos canales, puede ocasionar una catástrofe. Más si esa energía circula por sus debidos conductos, si logra ascender hasta el cerebro -a través de sus canales-, entonces por inducción llega a despertar una tercera fuerza que es sorprendente. Quiero referirme, en forma enfática, a Kundalini, la Serpiente Ignea de nuestros mágicos poderes. Quien despierta ese poder extraordinario, puede convertirse en un verdadero hombre; quien despierta tal poder, puede salirse de entre una caja herméticamente sellada; quien despierta tal poder, puede desatar los huracanes y hacer estremecer la tierra; quien despierta tal poder, puede desatar el rayo y el trueno; quien despierta tal poder, puede conservarse vivo durante millones de años, como el Conde San Germán, o como ese otro hombre extraordinario, llamado Cagliostro.

Sí, hermanos, ha llegado la hora de entender que en la fuerza sexual está la clave de todos los poderes y la llave de todos los imperios. La fuerza sexual, realmente, es una fuerza que lo mismo puede libertar que esclavizar al ser humano. Si se emplea como es debido, si se transmuta, si se eleva hasta el cerebro, puede conferirnos todos los poderes; más si se malgasta en al fornicación; en la lujuria, puede transformarnos en bestias, terriblemente malignas.

Nosotros, los aquí presentes, estamos reunidos gracias a la fuerza sexual: nuestros padres nos proveyeron de este cuerpo de carne y hueso que tenemos. Obviamente, es con tal fuerza como podemos nosotros darnos el lujo de crear un Cuerpo Astral. Obviamente, es con tal fuerza que podemos nosotros darnos el lujo de crear -para nuestro uso particular- el Cuerpo Mental. Incuestionablemente, es con tal fuerza como podemos nosotros crear el Cuerpo de la Voluntad Consciente, o Cuerpo Causal. Con ese juego de vehículos podemos recibir -como ya dije- nuestros principios étnicos y convertirnos en hombres de verdad. Más quien gasta torpemente la energía creadora, no podrá fabricar los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser.

Si ustedes quieren llegar a conocer las claves máximas que se necesitan para la creación de los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, deben estudiar mi obra "El Matrimonio Perfecto". Conviene que se estudien, también, aquella otra obra titulada "El Misterio del Aureo Florecer". Con tales libros, tendrán ustedes las técnicas necesarias para el manejo de la energía creadora.

Así, pues, se hace necesario crear hombres; para ello se necesita de la DISPONIBILIDAD AL HOMBRE.

Dentro de nuestras glándulas endócrinas sexuales, existen los gérmenes de los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser. Tales gérmenes se pierdan -no podría desarrollarse, si no cooperamos-.

El Sol está haciendo un gran ensayo: ha creado esta Raza, con el propósito de crear hombres. Así que, si nosotros no cooperamos con el Sol, los gérmenes para el hombre se pierden. Quiero que sepan ustedes que nosotros somos crisálidas: dentro de nosotros debe formarse el hombre, el rey, el señor de la creación, el amo. Hasta ahora, no somos nosotros más que míseras criaturas, pobres "animales pensantes", condenados a la pena de vivir.

Ha llegado la hora de crear al hombre; se hace necesario, también, entender la necesidad de MORIR. Si el germen no muere, la planta no nace; es necesario que el germen muera, para que la planta nazca. Podríamos, nosotros, hasta darnos el lujo de crear al hombre dentro de sí mismos, más si no eliminamos todos esos "elementos indeseables" que llevamos en nuestro interior, nos convertiremos en HANASMUSSEN, con doble centro de gravedad.

Hace algunos años, hice un experimento notable; entonces me propuse investigar -a fondo- ese famoso "Conjuro de los Siete" de Salomón. Recuerdo -y me viene todavía a la memoria- el caso de Andrameleck. Yo le llamé, desde una caverna profunda; le llamé con la gran "Llamada de Pedro de Apono". Objetivo: investigación. Al fin, después de largo tiempo, se presentó Andrameleck -tomó forma un personaje tenebroso-. Pareció todo llenarse de tinieblas; fue entonces cuando Andrameleck habló y dijo: "No sabía que eras tú el que me llamaba; si lo hubiera sabido, ya habría venido antes. ¿Qué es lo que yo puedo hacer por tí?". "Dame la mano, Andrameleck" -me la dio-. Después se retiró y me retiré... Pasado algún tiempo, junto con otro Bodhisattwa y un grupo de hermanos, hicimos una llamada esotérica, mágica -formamos Cadena dentro del recinto-. Un huracán frío y sombrío, llegó hasta la estancia. Resonaba la "M", como vocal, y al fin apareció -en el umbral- Andrameleck. Su cuerpo era gigantesco, enorme. Lo presenté ante todos: "He aquí a mi amigo Andrameleck..." El Bodhisattwa, que conmigo llamaba, huyó despavorido. Tenía Andrameleck su frente alta, amplia; su nariz era recta, su labio fino y delicado, su oreja pequeña y recogida; en sus ojos azules, se reflejaba el firmamento estrellado; sus manos eran como las de un Francisco de Asís, o de Jesus de Nazareth; portaba, en su diestra el Bastón de la Magia Blanca y sobre el corazón lucía las alas del Aguila. Llevaba túnica negra y una banda blanca cruzaba aquella túnica, envolviendo su cuerpo. Armoniosamente saludó a todos, los de la Gran Cadena -su porte era todo maravilloso-. Se sentó en la oficina de aquel lugar y me permitió a mi tomar la palabra. Algunos consejos sabios me dio. "Sitúate -me dijo- en un ambiente lo mejor posible; recuerda que todos nosotros somos Angeles y no tenemos por qué rodar por el lodo..." Platicaba yo así, con Andrameleck, y a pesar de su armonioso porte, se sentía en el fondo una presencia extraña -parece que él mismo sufría-. Era un Trono, sí, de esplendente belleza, más había otra personalidad que correspondía a él, una personalidad tenebrosa que, obviamente, le causaba dolor... "Más tarde, cuando busqué a mi amigo -el Bodhisattwa- le dije: "¿por qué huiste?" Respuesta: "No pude resistir la fuerza hipnótica de Andrameleck..." ¿Será -aquel hombre- Mago Negro, será Mago Blanco?". Enigma... Un día entero estuvimos nosotros -como iniciados- reflexionando sobre qué clase de hombre será aquél. Figuraba en la "Conjuración de los Siete", del sabio Salomón. Era extraordinario, maravilloso, pero ¿qué clase de hombre sería realmente aquél?. Sólo más tarde pudimos evidenciar que era un HANASMUSSEN, con doble centro de gravedad; un Trono: parte Hombre -Angel, parte Diablo...

Bien, he narrado ésto para decirles que no todos los hombres logran fusionarse con la Divinidad. Si alguien de nosotros crea los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, pero no elimina el Ego, se convierte en un HANASMUSSEN con doble centro de gravedad, en un aborto de la Madre Cósmica...


Conferencia publica:

"La materia prima de la Gran Obra, el alquímico elemento con el cual podemos fabricar los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, es el HIDROGENO SEXUAL SI-12. Obviamente, el citado Hidrógeno representa el producto final de la transmutación de los alimentos, dentro del maravilloso laboratorio del organismo. Resulta evidente que ésta es la materia más importante con la que trabaja el sexo; la elaboración de esta sustancia se desarrolla -en consonancia rítmica- con las siete notas de la escala musical. No está de más comprender que el ENS -SEMINIS y su peculiar Hidrógeno SI -12, es semilla y fruto a la vez".

"En todas las Cosmogonías, el AGUA -el ENS -SEMINIS- desempeña el mismo papel importante: es la base y origen de la existencia material y el fundamento de toda auténtica Auto -Realización Intima. Empero es urgente, inaplazable, impostergable, jamás ignorar que entre el abismo primitivo, en el fondo de las AGUAS, moran muchísimas bestias peligrosas. Si los Divinos Titanes del viejo continente "MU", aquéllos Angeles caídos en la GENERACION ANIMAL, no se hubiesen olvidado de esta tremenda verdad, si hubieran permanecido alertas y vigilantes, como el vigía en época de guerra, todavía se hallarían en estado paradisíaco".

Bueno, lo interesante es comprender -realmente- de qué manera y en qué forma se puede crear al hombre dentro de nosotros mismos, porque el error de la Humanidad es creer que el hombre ya existe. Es obvio que, para ser hombre, se necesita poseer los cuerpos Físico, Astral, Mental y Causal, y haber recibido los principios anímicos y espirituales.

Los pseudo -esoteristas y pseudo -ocultistas, creen que ya toda la Humanidad posee esos Cuerpos, lo cual revela falta de idoneidad en los investigadores de dichas escuelas, porque sí esos investigadores fueran idóneos -en el terreno de la investigación superior- se darían cuenta de que no toda la Humanidad posee tales Cuerpos.

En nombre de la verdad, yo sí puedo decirles que he investigado a fondo esta cuestión en los mundos superiores, y por lo mismo, directamente, he comprobado que no todos los seres humanos poseen tales Cuerpos.

Fabricar los Cuerpos Astral, Mental y Causal, y recibir los principios anímicos, es vital para poder convertirse uno en un hombre verdadero. Antes de ese estado, uno no es más que un pobre "animal intelectual", condenado a la pena de vivir, y esa es la cruda realidad de los hechos.

Bien, pero vamos a ver cómo se crea el Cuerpo Astral, cómo se crea el Cuerpo Mental, cómo se crea el Cuerpo Causal -eso es importantísimo-. El fundamento, pues de toda la Gran Obra, está en la elaboración del Mercurio y para elaborar el Mercurio se necesita un sencillo artificio, que es el secretum -secretorum de la Gran Obra. Ese sencillo artificio no es más que el Arcano A. Z. F. que podríamos formular de la siguiente forma: "conexión del Lingam -Yoni, sin eyaculación del Ens -Séminis"

Cuando uno consigue -con ese sencillo artificio- transmutar la energía creadora, pues está -de hecho- en el camino del éxito.

Ante todo, el Mercurio no es más que el "Alma Metálica del Esperma". En Alquimia, el Esperma es el "Azogue en Bruto". Se dice que con ese Esperma transmutado, se elabora el mercurio -que es el "Alma Metálica del Esperma"-.

Bien, hay tres clase de Mercurio: primero, el AZOGUE EN BRUTO, o sea, el EXIOHEHARI, el Esperma Sagrado. Segundo, el "ALMA METALICA DEL ESPERMA", que es el resultado de la transmutación de la Líbido: esa "ALMA METALICA", esa energía creadora que asciende por los cordones ganglionares, espinales, hasta el cerebro.

El tercer Mercurio es el más elevado: aquél que ha sido fecundado por el Azufre -en Alquimia, el Azufre es el FUEGO SAGRADO-.

No ignoran los esoteristas orientalistas, que cuando las corrientes positivas y negativas -del Mercurio- hacen contacto en el Tribeni, cerca del hueso coxígeo, por inducción eléctrica despierta una tercera fuerza, que es el Kundalini. Este Kundalini -designado como el fuego, únicamente, fuego serpentino, anular, que se desarrolla en el cuerpo del asceta -es el Azufre. Obviamente que, cuando las corrientes positivas y negativas del Mercurio hacen contacto en el Tribeni, cerca del hueso coxígeo, despiertan el Fuego y ese Fuego Sagrado -o Azufre- se mezcla con esas corrientes del Mercurio y de tal mezcla resulta, pues, el tercer Mercurio, que es el que ha sido fecundado por el Azufre. La mezcla de Mercurio y Azufre asciende por el canal medular -espinal, de algún anacoreta hasta el cerebro, despertando los Centros Superiores del Ser.

Bien, pero el excedente de ese Mercurio -fecundado por el Azufre- es el que viene a servir para la creación de los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser. Cuando el Mercurio -fecundado por el Azufre- cristaliza dentro de nuestra psiquis -y dentro de nuestro organismo, en general- con las notas DO, RE, MI, FA, SOL, LA, SI, se forma el Cuerpo Astral. De manera que el Cuerpo Astral no es más que Mercurio fecundado por Azufre... Cuando mediante una segunda octava -DO, RE, MI, FA, SOL, LA, SI- cristaliza el Mercurio fecundado por el Azufre, asume la figura del Cuerpo Mental. De manera que el Cuerpo Mental es así: Mercurio, también fecundado por el Azufre, en una segunda octava. Pero cuando cristaliza el Mercurio -fecundado por el Azufre- en una tercera octava, con las notas DO, RE, MI, FA, SOL, LA, SI, se forma el Cuerpo Causal. Un hombre que tenga los Cuerpos Físico, Astral, Mental y Causal, es un hombre de verdad -que recibe los principios anímicos y espirituales- un hombre auténtico. Antes de eso, no se es hombre: se es "animal intelectual" solamente.

Ahora, bien vale la pena comprender todas esas operaciones del Azogue o del Mercurio. Para eso trazaré aquí un dibujo específico, definido, como una especie de "botella" primera, que lo llamaría yo el "primer Mercurio". Primer Mercurio, o sea, Azogue, igual a Esperma. Pero esa primera "botella", da origen a una segunda "botella", que es el segundo Mercurio y el segundo Mercurio, a su vez, da origen a un tercer Mercurio -es el Mercurio fecundado por el Azufre-. Ese tercer Mercurio es el más importante, porque el tercer Mercurio -bastante importante- es lo que se llamaría el famoso ARCHEUS -finalmente le dicen el ARCHÉ, en griego-. De ese tercer Mercurio -que es el ARCHEUS- salen los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser.

También encontramos el ARCHE en el Macrocosmos, el ARCHE MACROCOSMICO. Ese Arché Macrocósmico es la "nebulosa", de donde salen los mundos.

¿Qué es la "nebulosa", qué es el Arché Macrocósmico?. Es una mezcla de Sal, Azufre y Mercurio. Y también aquí, está la Sal, el Azufre y el Mercurio. La Sal está contenida en el Esperma Sagrado y se sublima con las transmutaciones. De manera que en el Arché del Microcosmos, hay también Sal, Azufre y Mercurio, y en el Arché del Macrocosmos, hay también Sal, Azufre y Mercurio.

-¿Cuál viene a ser la Sal, aquí en el Microcosmos?-

La sal está contenida en las secreciones sexuales; lo que pasa es que necesita distintas sublimaciones. De manera que cuando se realizan las transmutaciones, también se transmuta la Sal.

En el Arché del Microcosmos -de donde salen los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser -sí hay Sal, Azufre y Mercurio; en el Arché del macrocosmos, también hay Sal, Azufre y Mercurio -Sal, Azufre y Mercurio en el Arché del Microcosmos y del macrocosmos-.

Ese Arché del Macrocosmos, es pues la "nebulosa". ¿Qué saldría de esa "nebulosa", de ese Arché del Macrocosmos, compuesto de Sal, Azufre y Mercurio?. De allí salen las unidades cósmicas, los mundos.

-¿Se deduce -e aquí- que "tal como es arriba, es abajo"?-.

-Es que abajo tiene que ser lo mismo, Si allá arriba, para que los mundos salgan, surjan a la existencia, se necesita de la materia prima -que es el Arché, compuesto de Sal, Azufre y Mercurio- aquí abajo, en el Microcosmos -Hombre, hay que elaborar también nuestra "nebulosa" particular, individual, con Sal, Azufre y Mercurio -hacerla-. Y así como allá arriba surgen los mundos, aquí surgen los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser. Lo que el Gran Arquitecto del Universo hizo en el Macrocosmos, nosotros lo tenemos que hacer aquí, en pequeño, dentro del Microcosmos -Hombre, porque "tal como es arriba es abajo". Así es como viene a surgir los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser en el hombre.

De manera que, entonces, se necesita crear el Arché dentro de nosotros, pero el Arché es Sal, Azufre y Mercurio, tanto arriba como abajo. Creado pues el Arché, viene a cristalizar en los Cuerpos. Un Cuerpo es la mezcla de Sal, Azufre y Mercurio, tanto en lo físico, como en lo Astral, en lo Mental y en lo Causal. Ese es, pues, el asunto.

-¿Y cómo se fabrica el Arche?-

-Pues allí viene la cuestión de las "botellas": el primer Mercurio, el segundo Mercurio, y el tercer Mercurio -tres Mercurios: uno, dos y tres-. El tercer Mercurio ya es el Arché; con él es que se hacen los Cuerpos.

De manera que, en ésto, Gurdjieff no habla desde este punto de vista, sino del HIDROGENO SEXUAL SI -12, a grosso -modo, como para disfrazar la cosa, o como para alegorizarlo. Nosotros lo estudiamos desde el punto de vista Alquimista, a la luz del laboratorio de la Alquimia, para llegar a comprenderlo mejor, debidamente, y en forma logística.

Ahora, ya fabricados los Cuerpos, entonces necesitamos perfeccionarlos. ¿Cómo y para qué?. Para que esos Cuerpos se perfeccionen, se necesita -forzosamente- eliminar el MERCURIO SECO. ¿Y cuál es el Mercurio Seco?-. ¡Los "Yoes"!. Si uno no elimina los "Yoes", los Cuerpos no se perfeccionan, y los Cuerpos que no se perfeccionan, no pueden ser recubiertos por las distintas partes del Ser. Para que los Cuerpos puedan ser recubiertos por las distintas partes del Ser, deben perfeccionarse, convertirse en vehículos de oro puro. Pero no podrían esos vehículos convertirse en instrumentos de oro puro, si no se elimina el Mercurio Seco y el Azufre Arsenicado.

-Cuál es el Mercurio Seco?. ¡Los "Yoes"!. ¿Cuál es el Azufre Arsenicado?. Pues el fuego animal, bestial, de los infiernos atómicos del hombre; ese fuego que corresponde al abominable "Organo Kundartiguador".

Hay que eliminar el Mercurio Seco y el Azufre Arsenicado, para que los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser -creados con el Arché, en la Alquimia -puedan convertirse en los vehículos de oro puro, de la mejor calidad. Esos vehículos de oro puro, pueden ser recubiertos por las distintas partes del Ser, y allí -al fin- todos ellos, penetrándose y compenetrándose mutuamente, sin confundirse, vienen a servir de envoltorio para nuestro Rey -nuestro Rey: el CRISTO INTIMO-. El se levanta de su Sepulcro de Cristal -donde hay un envoltorio de esa clase- y se recubre con ese envoltorio, para manifestarse aquí -a través de los sentidos- y trabajar por la Humanidad. Así es como el Señor viene a la vida, surge a la existencia el CRISTO COSMICO, o sea, el MAGNES INTERIOR de la Alquimia.

-¿Cuál es la PIEDRA FILOSOFAL?. La Piedra Filosofal es el Cristo Intimo, vestido con esos Cuerpos de Oro, o recubierto con esa ENVOLTURA DE ORO. Esa envoltura de oro, formada por los Cuerpos, es el TO SOMA HELIAKON, el CUERPO DE ORO del Hombre Solar.

Cuando uno posee -pues- la Piedra Filosofal, tiene poder entonces sobre la Naturaleza -la Naturaleza sabe obedecernos-; posee el ELIXIR DE LARGA VIDA, puede conservar el cuerpo durante millones de años, la Naturaleza le obedece. De manera que ese es el camino, el camino de la Alquimia...

Ahora bien, fíjense ustedes la relación que hay -en las minas de oro- entre los átomos de oro y el Azogue. Pues bien, dentro del organismo humano suceden cosas similares. Resulta que como esos Cuerpos son Mercurio fecundado por Azufre, en ese aspecto -del Mercurio- tiene que aparecer entonces el oro, tienen que ser fijados los átomos de oro. Pero, ¿quién podría fijar los átomos de oro en el Mercurio?. No podrían ser fijados sino por un artífice, que no es otra cosa sino el famoso Antimonio, el Antimonio de la Alquimia.

El Antimonio de la Alquimia no es -como se cree- una mera substancia química; no, en Alquimia, el Antimonio es una de las partes de nuestro Ser, habilísima en la transmutación del plomo en oro, Esa parte de nuestro Ser -especializada en eso- sabe fijar los átomos de oro en los Cuerpos del Mercurio. Así es como los Cuerpos del Mercurio vienen a convertirse en Cuerpos de oro puro, de la mejor calidad.

Cuando uno posee ya los Cuerpos de oro puro, recibe también la Espada de Oro -ya uno es un Arcángel, con Espada de Oro Puro, de la mejor calidad: una Espada que se revuelve, amenazadora, y lanza fuego y llamas-, la Espada de los Arcángeles.

Bien vale la pena, pues, fijar los átomos del oro en el Mercurio. Todo eso se puede hacer, a condición de eliminar el Mercurio Seco y el Azufre Arsenicado. Si alguien no elimina el Azufre Arsenicado y el Mercurio Seco, sencillamente no logra perfeccionar sus Cuerpos y hacerlos de oro de la mejor calidad.

Así, pues, todo el secreto de la Gran Obra consiste, entonces, en saber fabricar el Mercurio, hasta crear el Arché -la "nebulosa" íntima, particular- de donde han de surgir los distintos Cuerpos. Ahí descansa, ese es el basamento del trabajo...

-Maestro: ¿cómo empieza a sentirse la comunicación con el Ser, con el Intimo?.

-Pues eso no es posible, en tanto no esté una trabajando en la disolución del Ego. A medida que uno va disolviendo el Ego, va entrando en comunicación con el Intimo.

-¿Nunca lo presume uno, lo presiente?.

-El Intimo viene a manifestarse ya, en uno, fuera del cuerpo físico, en aquellas horas en que el cuerpo físico está en la cama durmiendo. Entonces viene a uno el Intimo, para instruirlo, para enseñarlo. Poco a poco, el Intimo va surgiendo de entre las profundidades de uno mismo.

-Volviendo al aspecto alquímico, que nos está explicando: las tres calcinaciones por el hierro y por el fuego, -¿corresponden a determinada Montaña?-

-No, no; las tres calcinaciones por el hierro y por el fuego, corresponden a al primera y segunda Montaña, y parte superior de la segunda montaña.

-¿Son esas las "tres cocciones"?.

Las tres cocciones, o tres calcinaciones del Mercurio, son tres purificaciones a base de hierro y fuego. Uno llega a la Resurrección del Cristo -en uno- mediante tres purificaciones, a base de hierro y fuego. Eso está representado -en la cruz- por los tres clavos. Los tres clavos indican las tres purificaciones de hierro y fuego.

De manera que, entonces, hay tres purificaciones: son tres calcinaciones del Mercurio. La primera calcinación, pues, corresponde a la MONTAÑA DE LA INICIACION; la segunda corresponde a la MONTAÑA DE LA RESURRECCION y la tercera corresponde a los últimos OCHO AÑOS de la Gran Obra.

-Maestro, ¿el Real Ser se manifiesta de distintas maneras, es decir, en forma simbólica y por medio de palabras?-

-El Real Ser Interior Profundo se manifiesta, unas veces a través de simbolismos o directamente. Directamente, cuando uno tiene la debida preparación, más a veces en simbolismos también. Pero, para que se manifieste el Real Ser de uno, uno tiene primero que BAJAR, tomarse la molestia de bajar a la "FRAGUA ENCENDIDA DE VULCANO", a trabajar en la preparación del Mercurio. Si uno no prepara el Mercurio, pues el Real Ser tampoco tiene interés en manifestarse. De manera que todo el secreto de la Gran Obra, consiste en la preparación del Mercurio. Dicen los sabios: "DADNOS EL MERCURIO Y CON ESO TENEMOS TODO..." Así, pues, la verdad es que -en síntesis- les hablo de la Gran Obra.

-Ahora, ¿cómo se llega a la Resurrección?. Eso ya es trabajo de hombres verdaderos.

-¿Lo importante, entonces, es convertirse en hombre?.

-Sí, convertirse en hombre, antes de entrar en el reino del Super -Hombre... Dice un Códice de Anahuac: "Los Dioses crearon a los hombres de madera y después de haberlos creado, los fusionaron con la Divinidad". Más luego añade: "No todos los hombres logran fusionarse con la Divinidad". El hombre, fusionado con la Divinidad, obviamente es el Super -Hombre.

Ahora, la mayor parte llegan hasta convertirse en hombres, más no alcanzan el estado del Super -Hombre. Para convertirse en hombre verdadero, pues tiene que crear los Cuerpos; pero sucede que hay muchos que han logrado crear los Cuerpos -y reciben, naturalmente, sus principios superiores, anímicos y espirituales-, se han transformado en legítimos hombres, en auténticos hombres, pero no han eliminado el Mercurio Seco ni el Azufre Arsenicado. Entonces, ¿qué ha sucedido?. Que no han perfeccionado esos Cuerpos, no han logrado convertir esos Cuerpos en vehículos de oro puro. Han logrado crearlos, pero no han logrado transmutarlos en vehículos de oro de la mejor calidad, se han quedado -simplemente- como HOMBRES HANASMUSSIANOS. -Hanasmussianos, porque realmente no han eliminado el Ego-. Esos son casos de fracasos.

-¿Esos hombres quedan con doble centro de gravedad?.

Sí, quedan con doble centro de gravedad: una parte de su Conciencia es el HOMBRE INTERIOR PROFUNDO, vestido con los Cuerpos, pero la otra parte es la Conciencia vestida o embotellada entre los distintos "Yoes", formando el Ego. Entonces quedan convertidos en Magos Blancos y en Magos Negros, HANASMUSSEN con doble centro de gravedad. Esos son abortos de la Madre Cósmica, fracasos...

-¿Ese es el caso de Andrameleck?.

-Andrameleck es un caso de HANASMUSSEN, con doble centro de gravedad. Uno invoca a Andrameleck -en los mundos superiores- y encuentra que es un TRONO, pero en otras ocasiones sólo viene el Mago Negro Andrameleck -y es el mismo, con doble centro de gravedad, es un HANASMUSSEN-. Y en eso se convierte el que fracasa en la Gran Obra:

La Madre Cósmica es la Signatura Astral del Esperma Sagrado, es la Estrella resplandeciente que brota en entre el mar, de entre el CAOS METALICO, que es el Esperma; es la parte ígnea de Mercurio, que nos guía y dirige en la Gran Obra, que nos ayuda en todo el trabajo de la Gran Obra; STELLA MARIS, la VIRGEN DEL MAR, que surge de ese mar interior que uno carga, que es el Esperma. De ahí surge ella, esa Estrella, que no es otra cosa sino la SIGNATURA IGNEA del Mercurio

-¿Esa es la ESTRELLA ASCENDENTE que guía a los trabajadores de la Gran Obra?.

-Pues sí: la ESTRELLA ASCENDENTE que guía a todos los navegantes, la que dirige la Gran Obra. Stella Maris, la Signatura Astral del Esperma Sagrado, es la Madre Divina, Kundalini -Shakty; con ella se realiza la Gran Obra. Pero como les digo, si uno no elimina el Mercurio Seco y el Azufre Arsenicado, no logra fusionarse con la Divinidad y si no logra fusionarse con la Divinidad, se convierte en un aborto, en un fracaso. De manera que la Obra hay que saberla hacer correctamente.

El Antimonio está dispuesto a fijar los átomos de oro en el Mercurio, a condición de que nosotros eliminemos -con la ayuda de Stella Maris- el Mercurio Seco y el Azufre Arsenicado. Si así procedemos, el Antimonio trabajará, fijando el oro en el Mercurio.

-Maestro: alguien me dijo que uno pasa las primeras Iniciaciones inconcientemente. Las primeras nueve Iniciaciones de Misterios Menores, ¿son casi mecánicas, o qué?.

-Bueno, eso pertenece -digamos- al Intimo; la Personalidad no se da cuenta de esas cosas. Son -las primeras Iniciaciones Menores- el sendero probatorio; eso es cuestión de la probación, nada más, no tienen ninguna importancia. Nosotros tenemos que romper con esa cadena de los Misterios Menores. Lo fundamental, para nosotros, son las ocho Grandes Iniciaciones de Misterios Mayores. Eso es lo fundamental; lo demás, las "iniciacioncitas" esas de Misterios Menores, pues son las del sendero probatorio, las de los discípulos a prueba, una cadena que hay que volver pedazos. Lo fundamental, para nosotros, es el trabajo en la Gran Obra; eso es lo vital y a eso debemos dirigirnos: a realizar toda la Gran Obra.

Ahora, para comprender los misterios de la Gran Obra, se necesita recibir el DONUM DEI, o sea, el DON DE DIOS. Si uno no ha recibido el DON DE DIOS -para poder entender la ciencia de la Gran Obra- aunque la estudie, no la entiende, porque resulta que no se dirige al intelecto, se dirige a la Conciencia. Toda la ciencia de la Gran Obra, va a la Conciencia, pertenece a los funcionalismos de la Conciencia.

-Para que en Maestro aparezca, ¿el discípulo tiene que estar preparado?.

-¡Sí, preparado...!. Vean ustedes lo importante que es ésto: ¿cómo se puede hablar de Alquimia, sin efectuar la Gran Obra?.

-Desde el punto de vista alquímico, ¿qué podría decirnos usted sobre el simbolismo de los tres Reyes Magos?.

-Ah, bueno: los tres Reyes Magos son los colores que presenta el Mercurio, cuando uno está purificando los Cuerpos. Se dice que "en el crisol"; entonces hay que saber definirlo: ¿cuál crisol?. ¡El crisol sexual!.

Ese Mercurio está de un color negro -en principio-, luego es blanco, luego prosigue con el amarillo y luego culmina con el rojo. Ese es el simbolismo de los Reyes Magos. Uno de ellos es negro, el otro es amarillo y el otro es blanco. Y en cuanto al rojo, el rojo es la púrpura que todos ellos -como reyes- lleva puesta. Ese es el simbolismo, y la Estrella que los guía a ellos, es precisamente la Stella Maris. -Stella Maris: la que guía todo el trabajo, la que hace todo el trabajo-.

Obviamente que, entonces pues, cuando uno quiere convertir -digamos- el Cuerpo Astral en un vehículo de oro puro, tiene que dedicarse uno a eliminar el Mercurio Seco. Claro, todos esos "Yoes" sumergidos que hay en el Astral, surgen con una fuerza terrible, espeluznante, horrorosa, y se procesan dentro de la corrupción en que todos esos "elementos" -pues- deben irse desintegrando. Atacan violentamente los demonios y se dice que entonces ha entrado uno en el Reino de Saturno, que ha empezado su trabajo con el CUERVO -el CUERVO NEGRO, que corresponde a Saturno-. Cuando ya todos esos "elementos" comienzan a ser destruidos y desintegrados en el Mercurio, el Cuerpo Astral comienza a emblanquecerse. Cuando ya han sido destruidos esos "elementos", en su mayoría, entonces recibe uno -en el Astral- la túnica blanca de THOT -entre los egipcios-, la túnica de lino blanco.

Si de continuar en el trabajo, se adelantara a convertir ese Mercurio Astral en un Cuerpo de perfección -prosiguiendo con el trabajo de desintegrar "elementos indeseables" que hay en el Cuerpo Astral y que corresponden al Mercurio Seco- al fin el Mercurio de ese Astral aparece con el color amarillo, se recibe la túnica amarilla de los grandes misterios. Y prosiguiendo en el trabajo, cuando ya no queda absolutamente nada de Mercurio Seco, cuando el Cuerpo Astral -repito- ha sido purificado y perfeccionado -y ha podido entonces, dijéramos, el Antimonio, que es una de las pares de nuestro Ser, fijar los átomos de oro en ese Mercurio, entonces ese Cuerpo Astral viene a quedar de oro puro. Cuando ya es de oro puro, entonces la traga la Divina Madre Kundalini y se recibe el púrpura, la túnica de púrpura, la túnica de los Reyes.

Vean pues ustedes los colores: negro, blanco, amarillo y luego el púrpura que llevan los Reyes -el rojo-

El mismo proceso se da para el mental y para el Causal, hasta que cada uno de esos Cuerpos sea de oro. Y no podría verificarse -dijéramos- la Resurrección del Cristo Intimo en el corazón del hombre, en tanto no estén los Cuerpos -todos- convertidos en vehículos de oro puro. Ya convertidos todos en vehículos de oro puro de la mejor calidad, se penetran y compenetran mutuamente, sin confundirse, formando el famosos TO SOMA HELIAKON, el CUERPO DE ORO del HOMBRE SOLAR, que sirve de envoltorio para el Señor, para el CRISTO INTERIOR. El se levanta de su Sepulcro de Cristal y viene aquí a la manifestación, se envuelve con los Cuerpos de Oro, se expresa en carne y hueso -como un MAHATMA RESURRECTO- para enseñar a la Humanidad, para trabajar por la Humanidad -ese es el objetivo-. Pero ya van viendo ustedes el significado de los Reyes magos y de la Estrella...

En cuanto al niño, ese niño es el Cristo Intimo, niño -pues- que adoran los Reyes Magos. El tiene que pasar por todo el drama cósmico y durante el proceso éste de al Alquimia, el Señor Interior Profundo trabaja terriblemente. El -en el fondo- es ya el dirigente de la Gran Obra, porque la misma Stella Maris trabaja bajo su dirección; es decir, él es el jefe de la Obra. De manera que, cuando ya el Señor Interior Profundo ha terminado la totalidad de la Gran Obra, entonces es claro que EL resucita en uno.

El Señor Interior Profundo -el Cristo Intimo- nace como un niño en el corazón del hombre y tiene que desarrollarse durante el trabajo esotérico, tiene que vivir el drama cósmico dentro de uno mismo y tiene que trabajar, terriblemente, dentro de uno mismo, porque se hace cargo de todos nuestros procesos mentales, volitivos -emocionales, etc. En una palabra, se hace hombre entre los hombres y sufre las mismas tentaciones de la carne que todos, y tiene que vencer y triunfar -hasta salir triunfante-. Cuando ya esos vehículos -todos- son de oro, él ha triunfado, ya puede darse el lujo de vestirse con esos Cuerpos y venir al mundo de la carne para vivir como todo un ADEPTO RESURRECTO, triunfante y victorioso. Por eso es que para el Señor Interior Profundo -que es el Cristo Intimo- son todas las alabanzas, todos los elogios, porque sólo él es digno de toda majestad y honra, porque él es nuestro verdadero salvador.

Esta es la esencia del SALVATUR SALVANDUS, del que se habla en el Gnosticismo Universal. El que quiere salvarnos desde adentro, él es el Salvador, el que crea, el jefe de la Gran Obra, el director del laboratorio, el MAGNES INTERIOR de la Alquimia, y vestido él con los Cuerpos de Oro, es la PIEDRA FILOSOFAL, la GEMA PRECIOSA, el CARBUNCLO ROJO.

Quien posee esa Piedra, tiene el ELIXIR DE LARGA VIDA; quien posee esa Piedra, tiene la MEDICINA UNIVERSAL; quien posee esa Piedra, tiene el poder de transmutar el plomo en oro, los "POLVOS DE PROYECCION", etc., etc. etc.

Esa Piedra es muy -dijéramos- dúctil, elástica y perfecta; es FUSIBLE: se puede echar entre el fuego -como la manteca- sin que se pierda. Uno puede echar manteca entre una sartén, por ejemplo, y no se pierde, es fusible. Así es la Piedra Filosofal: se sostiene entre el fuego. Se puede perder -dijéramos- el ESPIRITU METALICO de la piedra -que es el CRISTO INTIMO-, ese ESPIRITU METALICO puede evaporarse. ¿Cuándo?. Cuando un metal se funde. ¿Cuándo se funde un metal?. Cuando se derrama el Vaso de Hermes. Entonces se funde un metal, hay una reducción metálica del oro -en tal o cual Cuerpo y eso da origen a que el MAGNES INTERIOR se escape. Entonces se dice -del sabio- que "ha perdido la Piedra Filosofal", que "la ha disuelto entre el agua".

-¿Puede decirse que "se cae" el Bodhisattwa?.

-Bueno, hablando en ese lenguaje -ya fuera de la Gran Obra- tosco y rudo, diría que "cuando se cae el Bodhisattwa", ¿no? Pero realmente, en Alquimia, se dice claramente: "Cuando se echa la Piedra al agua", cuando se disuelve en agua, en día sábado..."

-En día sábado?. ¿Por qué en día Sábado, Maestro?.

-Eso hay que entenderlo esotericamente. Sábado es SATURNO, y es el REINO DE LA MUERTE. Quien "disuelva su Piedra en agua", pues se pierde y queda sin Piedra.

- Y en cuanto al "séptimo día de descanso", del que nos habla las Escrituras, ¿qué significado tiene?.

-Eso está relacionado con la Gran Obra; todo "El Génesis" está relacionado con la Gran Obra. El primer día del "Génesis" corresponde al trabajo en el Abismo y al PRIMER SELLO del "Apocalipsis". El segundo día de "El Génesis", corresponde al trabajo con las AGUAS DE VIDA, con el Cuerpo Vital. El tercer día de "El Génesis", corresponde al Astral; cuarto día de "El Génesis", al Mental; quinto día de "El Génesis", al Causal; sexto día de "El Génesis", pues al SEXTO SELLO del "Apocalipsis", al Búdico o Intuicional. Y luego, pues, el SEPTIMO SELLO -o séptimo día de la creación- es el día de descanso, pues el trabajo se realiza en seis días o períodos de tiempo. Al séptimo hay descanso; luego, en el octavo, viene la Resurrección del Señor. De manera que "El Génesis" y "El Apocalipsis", se complementan.

-Pero, ¿esos seis días son simbólicos?.

-Cada uno de esos, es un año.

-¿Cósmico?

-Un año terrestre, un año humano, porque la Gran Obra -en síntesis- se realiza en ocho años. Ya en síntesis, la parte superior de la Gran Obra son ocho años, aunque los períodos de trabajo y preparación, son muchos más. Pero ya la última síntesis, el último período -en que se concluye la Gran Obra- son ocho años: los OCHO AÑOS DE JOB, los ocho años maravillosos -siete días, y viene el octavo de Resurrección-. La Obra se realiza, pues, en períodos de tiempo. Pero todo eso se puede realizar en una sola existencia, bien aprovechada...

"El Génesis" y "El Apocalipsis", son textos de Alquimia. "El Génesis" es para vivirlo ahora mismo -en el trabajo de la Alquimia- lo mismo que "El Apocalipsis". "El Apocalipsis" es un libro de Alta Teurgia, un libro de Alquimia.

-¿"El Apocalipsis" no ha sido desvirtuado, en las diferentes traducciones?

-Es el único con el que no se metido nadie, porque como nadie lo entiende, nadie se mete con él. Se ha podido salvar, gracias a eso...

Pero toda la Gran Obra está en "El Apocalipsis"; ese es el Libro de la Sabiduría, el libro donde están las leyes de la Naturaleza. Cada cual tiene su propio APOCALIPSIS INTERIOR. Existe "El Apocalipsis" de Pedro y el de Juan y el de Pablo; existe también "El Apocalipsis" de cada uno de nosotros, su propio "Apocalipsis". Y hay dos formas de vivir "El Apocalipsis": vivirlo dentro de uno mismo, haciendo uno mismo la Gran Obra, o tiene que vivirlo con la Naturaleza, con la Humanidad en general, o con la Humanidad actual, que ya rompió el SEXTO SELLO y que está esperando solamente que rompa el SEPTIMO SELLO. Cuando eso sea, habrá un gran temblor, un gran cataclismo final, con la destrucción total de esta Raza. Vivirlo, un dentro de sí mismo, es pavoroso, terrible, y culmina con el Maestro Resurrecto.

-¿Los SIETE SELLOS?. Representan los siete Cuerpos, son los siete Cuerpos: Físico, Etérico, Astral, Mental, Causal, Búdico y Atmico. "El Apocalipsis" es interior, profundo, y es para vivirlo dentro de uno mismo, lo mismo que los Evangelios. Los cuatro Evangelios del Cristo son Alquimistas y son para vivirlos dentro de uno mismo. Y el Cristo está dentro de uno mismo, dentro de uno mismo tiene que encontrarlo. El mismo, es el director de todo el trabajo y del laboratorio.

-Pero el Jesús histórico, ¿sí existió?

-El Jesu -Cristo Interior existe, el Gran Kabir existió. El mérito de él fue que hizo conocer la doctrina del Jesu -Cristo Intimo, particular, de cada uno de nos -allí está su mérito, él propagó esa doctrina-. Es como un Gautama, el Buda: su mérito está en que enseñó la doctrina del BUDA INTERIOR de cada uno de nos. Gautama, el Buda, se apoya en la doctrina del BUDA INTIMO, de cada cual, y Jesús de Nazareth hace conocer la doctrina de Jesu -Cristo Intimo de cada uno de nosotros. Porque Jesús es Jeshuá, y Jeshuá es "Salvador"...

La Madre Divina Kundalini, antes de ser fecundada, es la VIRGEN NEGRA, que está rodeada de agua en los sótanos de todos los Monasterios antiguos, y que se le honra con veladoras verdes, con la esperanza de que, algún día, despierte el LEON VERDE -el fuego en estado residual-. Pero ya fecundada por el Logos, entonces es la DIVINA CONCEPCION, con el niño en sus brazos. Ese niño es el mismo Logos que desciende de su mundo y se hace hijo de la Divina Madre particular, de uno, aguardando el instante de entrar -dentro del cuerpo de uno- para comenzar el proceso de la Gran Obra, para realizar la Gran Obra, el Salvador de cada uno de nosotros; él es el Jesu -Cristo Interior y eso es lo que cuenta: el Jesu -Cristo Intimo, el Jeshuá, que significa "Salvador". Jesús es Jeshuá -Salvador- y cada uno tiene que encontrar a su SALVADOR INTERIOR.

-Entonces, ¿Jesús encarnó al Cristo?.

-Eso hizo Jesús de nazareth, el Gran Kabir Jesús. El hizo la Gran Obra y es un hombre que habló sobre el Jesu -Cristo Intimo -que es el Señor de la Gran Obra- y del drama cósmico que tiene que vivirlo, nuestro Salvador Interior, dentro de nosotros mismos -aquí y ahora- en el trabajo de la Gran Obra.

-Los tres traidores por ejemplo -que son Judas, Pilatos y Caifás- son tres demonios. Judas es el demonio del deseo, que cada uno carga en su interior; Pilatos es el demonio de la mente, que siempre encuentra disculpas, justificaciones y evasivas para sus peores errores, y en cuanto a Caifás, es el demonio de la mala voluntad en cada uno de nosotros; es el traidor que cambia al Cristo, o mejor dicho, que prostituye la religión. Caifás es un Sacerdote, ¿y qué es lo que hace? Convierte el Altar. ¿En qué?. En un lecho de placer, y copula con las devotas y vende los Sacramentos. Y cada uno carga a Caifás adentro; de manera que Judas, Pilatos y Caifás, son los tres traidores que traicionan al Cristo Intimo. Ellos son los que lo entregan a la muerte y todos los millones de personas que piden su muerte, son los "Yoes" de uno que gritan: "¡crucifixia, crucifixia!". Y nuestro Señor Interior Profundo es coronado con corona de espinas y es azotado -eso lo puede ver todo místico- y por último es crucificado. Así , baja de su cruz y es colocado en su Sepulcro, y después, con su muerte él mata a la muerte -es lo último que hace él- y después resucita en uno. Vestido con los Cuerpos de Oro Puro, penetra en el cuerpo especial -terrenal-; entonces, he ahí que tenemos ya la Piedra Filosofal. ¡Dichoso el que la tenga, porque ese ya, pues, es un MAESTRO RESURRECTO!.

Estos son los Misterios del Evangelio, que son para vivirlos aquí y ahora, dentro de nosotros mismos. Y la vida, pasión, muerte y resurrección del Cristo, no es algo estrictamente histórico, como creen las gentes; es algo de actualidad inmediata y que cada uno de nosotros tiene que realizar, en su trabajo de laboratorio. ¡Esa es la cruda realidad de los hechos!. No es algo que corresponde al pasado, que sucedió hace dos mil años; no señor: es algo para vivirlo ahora, y yo les doy testimonio de todo eso, porque a mi todo eso me ha tocado vivirlo. En estos precisos instantes, mi Señor Interior Profundo está entres su Santo Sepulcro. En el año 1978, mi Señor Interior Profundo resucitará en mí, y yo en él, para poder hacer la gigantesca obra que hay que hacer por la Humanidad, y será él el que la hacer, no mi insignificante persona, que no es sino un instrumento. El sí es perfecto y él la hace, porque él es prefecto. Y ahora, pues, estoy dando testimonio de lo que me consta, de lo que he vivido; no de lo que otros escriban o dejen de escribir; yo digo lo que me consta, ¡esa es la cruda realidad de los hechos...!

Yo encarné, hace mucho tiempo; nació -en mi- un niño pequeño, cuando recibí la INICIACION DE TIPHERET. Luego él tuvo que crecer y desarrollarse -dentro de mi insignificante persona-, tuvo que pasar por todo su drama cósmico, dentro de mi mismo. Por eso, al hablarles a ustedes en esta forma, hablo de lo que me consta. Ahora, en estos momentos, después de haber pasado por EL CALVARIO, está dentro de su Santo Sepulcro. Allá voy yo, de vez en cuando, a besar la lápida de su Sepulcro, a aguardar el proceso de su Resurrección, y será en 1978 cuando quedará resurrecto el Señor. Claro, yo lo estoy haciendo por tercera vez. Digo "por tercera vez", porque yo he hecho la Gran Obra tres veces. La hice en el pasado Mahanvantara, o sea, en la TIERRA -LUNA, antes de que esta Cadena Terrestre hubiera surgido a la existencia. Entonces trabajé por la Humanidad e hice toda la Obra. Luego en la Lemuria, pues, como tuve que ver con la rebelión aquélla de los Angeles que cayeron en la "GENERACION ANIMAL" -Claro, eso fue en la Lemuria, en el Continente "Mu"; entonces yo también cometí el error, como DYANI -BODHISATTWA, de caer en la "GENERACION ANIMAL" y entonces perdí la Piedra, la "eche al agua"-. En la misma Lemuria la recuperé, la hice subir, y luego -pues- en la Meseta Central del Asia, cometí el error que cometió el Conde Zanoni, o sea, de tomar esposa cuando ya me estaba prohibido. Entonces volví a "echar la Piedra Filosofal al agua". Ahora, en esta nueva existencia, hice la Gran Obra -esta para culminar ya, con la Resurrección del Señor -por tercera vez, por tercera vez...

De modo que ya la he hecho tres veces: en la antigua Tierra -Luna, la hice. Entonces cometí el error, allá, de "echarla Piedra al agua", y allá mismo me tocó volver a levantar la Piedra, otra vez. En la Lemuria cometí el error de delinquir y en la misma Lemuria tuve que volver arriba, otra vez. Y luego, en la Raza Aria, volví a delinquir: en la Meseta Central del Asia, volví a "echar mi Piedra al agua", y ahora la estoy, otra vez, haciendo surgir a la existencia -por tercera vez-. De modo que yo tengo experiencia, conozco el camino.

Lo que sí quiero decirles, es una gran verdad: cuando yo elaboré la Piedra Filosofal por primera vez, era fuerte, poderosa la Piedra; cuando la elaboré por segunda vez, fue más fuerte, y ahora -que la estoy elaborando por tercera vez- será todavía más poderosa, debido a la experiencia adquirida. Pues hay un principio muy inteligente, que ustedes deben entender: un hombre puede luchar mucho y transformarse, hasta llegar a la unión con Dios -hasta allí progresa-, pero después de que llega a la unión con Dios, un hombre, que Dios se manifiesta a través de ese hombre, diríamos que de allí para adelante, ya no hay ningún progreso, puesto que ya llegó a Dios, ya se manifestó en él. Si quiere progresar ese hombre, de ahí para adelante tiene que, entonces, dijéramos, RETROGRADARSE, o sea, "echar la Piedra al agua", quedar sin la Piedra. Pero cuando la vuelva a dar vida -a la piedra-, entonces es más penetrante esa Piedra, más poderosa, algo extraordinario...

Hay hombres que lo han hecho hasta siete veces: "echan la Piedra al agua", hasta siete veces. Ya, más allá de siete veces, es muy peligroso: se puede caer bajo maldición. Yo lo he hecho tres veces, pero -francamente- no lo haré una cuarta, no quiero exponerme a problemas. Y eso, las tres veces que lo he hecho, "me ha sabido el asunto a chicharrón de cerdo": ¡demasiado doloroso!.

Por ejemplo, en la Meseta Central del Asia, cuando "lancé la Piedra al agua" por tercera vez, pues de allí cuánto luché -a través de los siglos- para volverme a levantar. ¿Que Karmas tan espantosos, qué amarguras tan terribles!. Sólo ahora, después de haber sufrido mucho, pero mucho, es que la Piedra Filosofal está otra vez para renacer- en el ´78 la tendré otra vez, pero a qué precio: "me eché" toda la Historia de la Raza Aria, para volverla a levantar-. De manera que eso es muy doloroso, es un regreso muy peligroso.

Hay Adeptos que queriendo hacer más penetrante y más poderosos su Piedra, intencionalmente bajan -ya no caen, sino bajan-. ¿Cómo bajan?. Toman esposa cuando ya les está prohibido, pero no eyaculan el licor seminal, sino que bajo la dirección de un Gurú, trabajan con todas las reglas del Arcano A. Z. F.. Pierden de todos modos la piedra -ya se les ha prohibido el contacto sexual- y después de cierto tiempo, bajo la dirección de un Instructor, vuelven otra vez a elevar la Piedra, hacen la Gran Obra; entonces queda la Piedra más poderosa que antes.

Hay que diferenciar, pues, entre una caída y una bajada. Yo no bajé -así, intencionalmente- mis tres casos fueron caídas, no de bajada -son de caída-. En la Meseta Central del Asia, por el mismo error del Conde Zanoni: puse amor en una hermosa dama, inefable, y la tomé por esposa -a pesar de que se me había prohibido- y eso dio origen a una caída. Pero sí les digo -después de la experiencia de los siglos- que así es como se realiza la Gran Obra...

Y recordemos al Ave Fénix: Ave maravillosa, coronada con corona de oro; sus patas, sus piernas, todas de oro puro. La Naturaleza le rendía culto. Cansada de vivir, después de millones de años, resolvió hacer un nido -se dice que con ramas de incienso, con ramas de no se qué, de nardo, y otras ramas preciosas-. Bueno, lo cierto fue que ella se incineró -la Naturaleza se entristeció- y después resucitó de entre sus propias cenizas -el Ave Fénix-, más gloriosa que antes, más poderosa que antes. Esto se relaciona -precisamente- con la Gran Obra.

Todo poder de un Adepto, está en la Piedra Filosofal; si la "echa al agua", queda pues "amolado".

-¿Y la Vara de Moisés, Maestro, la Vara que le enseñaba a los egipcios y al Faraón?.

-Esa es la Espina Dorsal.

-¿Cuál es el significado de esa Vara, convertida en Serpiente?.

-Así como Moisés convirtió la Vara en Serpiente, así también uno tiene que convertir la Vara en Serpiente. Así como Moisés levantó la Serpiente sobre la Vara -y ésta se convirtió en la Vara misma- así también nosotros necesitamos levantar al Hijo del Hombre, dentro de nosotros mismos. El "Hijo del Hombre" es el Cristo Intimo; hay que levantarlo dentro de nosotros mismos, Para poder levantarlo, primero hay que crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser; sólo así podrá él venir, y aquí encarnarlo -nacer- y luego ir creciendo e ir viviendo el drama cósmico. El tiene que hacerse cargo de los procesos emotivos, sentimentales, mentales, sexuales -de todo- y hacerse hombre, convertirse en hombre, hasta lograr vencer a las tinieblas en sí mismo, eliminar al "Yo" en sí mismo, y triunfar en sí mismo... El es digno de toda alabanza y gloria y honra. Y, ¿quién otro viene a hacer eso por uno? ¿Quién otro? ¡Sólo el Salvador! Por eso es que, el Cristo, es digno de toda honra y ante él los 24 ANCIANOS, que no son otra cosa sino las 24 partes de nuestro propio Ser Interior Profundo, y los 4 SANTOS -que no son otra cosa sino cuatro partes superiores de nuestro Ser, relacionadas con los cuatro elementos- todos arrojan sus Coronas a los pies del Cordero, porque sólo él es digno de toda honra y de toda alabanza y gloria, porque es él, el que con su sangre nos redime. Esa SANGRE es el FUEGO, y él es el CORDERO INMOLADO, el que se inmola: vive en uno y se inmola completamente, se hace un hombre común y corriente para luchar con las tentaciones, con los deseos, con los pensamientos -con todo- y nadie lo conoce, hasta que triunfa.. ¿Quién otro hace eso por uno? ¡Sólo EL! Por eso se le dice el "CORDERO DE DIOS, QUE BORRA LOS PECADOS DEL MUNDO" -este es el Cristianismo Esotérico, pero bien entendido-.

De manera que él es el Salvador, el que con su sangre nos redime -o sea, con el Fuego- porque él mismo es el ESPIRITU DEL FUEGO que necesita un Vaso de Alabastro, un receptáculo para manifestarse. Ese receptáculo son los Cuerpos de Oro Puro que uno debe crear.

Entender esto, es formidable, porque llega uno -precisamente- a donde debe llegar, o sea, a convertirse en el HOMBRE SOLAR, en el HOMBRE REAL, en el HOMBRE -CRISTO. De manera que por ésto hay que luchar a muerte, contra todos y contra todo, contra sí mismo y contra la Naturaleza, contra todo lo que se oponga, hasta triunfar: convertirse uno en el HOMBRE SOLAR, en el HOMBRE CRISTO.

Esto no es cuestión de la evolución, ni es cuestión de involución. No, ésto es cuestión de REVOLUCION INTERIOR PROFUNDA, ésto se sale del dogma ese de la evolución y de la involución, ésto pertenece a la Gran Obra y la Gran Obra es revolucionaria.

-¿Allí tiene que intervenir -definitivamente- la Voluntad?.

-¡Claro, claro!.

-Eso no es un asunto mecánico...

-¡Claro!. Este trabajo se logra -dijéramos- a base de trabajos conscientes y padecimientos voluntarios. Hay que dedicar la vida -en su totalidad- a la Gran Obra, hasta conseguirlo: convertirse en el HOMBRE SOLAR.

El Sol, eso es lo que quiere: él quiere una cosecha de Hombres Solares. Eso es lo que le interesa al Sol. De manera que nosotros debemos cooperar con el Sol, hasta convertirnos en Hombres Solares. El quiere una cosecha de Hombres Solares; eso es lo que le interesa a él.

-Bueno, hermanos, creo que ya se nos ha hecho un poquito tarde...

Trabajemos, con los tres factores de la Revolución de la Conciencia, por nuestra propia regeneración y por la de nuestro hermano el hombre, siempre de acuerdo con la Gnosis develada por el V. M. Samael Aun Weor, Avatara o Mensajero de la Edad de Acuario y único e insustituible Patriarca de las Instituciones Gnósticas mundiales.

Es en CRISOL donde la materia prima de la GRAN OBRA sufre con infinita paciencia, la pasión del Señor. En el erótico crisol de la Alquimia Sexual, muere el Ego y renace el AVE FENIX de entre sus propias cenizas...